Jornal Olho de Águia - Ano 02 - Brasília - Distrito Federal - Novembro/Dezembro - 2001

         Coluna

 

P A T R I C I A

A M A D O R I

Foto:Arquivo Pessoal

 

Los Mendigos

 

La mendicidad en el Perú es un problema social latente, cada día nos encontramos por las calles a personas indigentes que se multiplican ante la indiferencia de la sociedad y de las autoridades.  Los mendigos son vistos como parte de la decoración urbana de la ciudad, la gente los margina,prefieren pensar que no están ahí, pero la realidad es otra, miles de peruanos viven en la miseria, sin donde comer, ni dormir; problema de un país donde el empobrecimiento, la injusticia y la crisis económica siguen avanzando a pasos agigantados.

Muchos mendigos son personas que llegaron del interior del país, campesinos que dejaron de labrar sus tierras y que se dieron de cara con la triste realidad, la falta de trabajo, el hambre y la miseria los convirtió en mendigos, salieron de su terruño para buscar un mejor futuro y sólo se encontraron con desempleo y pobreza; otros mendigos quizás sean víctimas de la marginación social por ser personas desadaptadas, con alteraciones mentales y también hay los mendigos fraude, aquellos que hacen de la mendicidad “un trabajo” para conseguir dinero fácil.

Estas imágenes son una pequeña y breve mirada a un problema constante que data de muchas décadas, que va en aumento y que a veces es difícil de documentar, son una pequeña muestra de todo lo que uno encuentra a su paso por las calles de Lima y que pocos se detienen a observar.

Las imágenes fueron capturadas en momentos diferentes: en la espera de un semáforo con la luz en rojo, en medio de una congestión vehicular, camino a una comisión de trabajo, etc.; casi todas en el centro histórico de Lima, a unos metros de Palacio de Gobierno, del Congreso de La República y otras entidades públicas. Son imágenes actuales, en pleno siglo XXI, donde se globaliza la pobreza y no el progreso, la dependencia y no la independencia,la competitividad y no la solidaridad.

Quiero compartir con ustedes una reflexión que encontré y que sería maravilloso que cada uno de nosotros intentara aplicarla en su vida, quizás así el mundo sería mucho mejor.

Receta para el éxito

Reír frecuente y mucho.

Ganarse el respeto de las personas inteligentes y el afecto de los niños.

Apreciar la belleza.

Encontrar en los demás lo mejor.

Ganarse la estima de los críticos sinceros y de los amigos.

Contribuir a que este mundo sea algo mejor, ya sea por un niño saludable,

un jardín o una condición social mejorada.

Saber por lo menos que la vida progresó porque usted existió.

Eso es tener éxito.

 

R.W. Emerson

 

 

 

 
 
 
 

Fotos Patricia Amadori

e-mail: pamadori@yahoo.com